9 de agosto de 2017

Reseña: Kitchen - Banana Yoshimoto

Kitchen de Lianne Leeflang

Hola bookdiseos, en esta ocasión os habla Este y con una sensación horrible de vacío. Este “malestar” ha sido obra de Kitchen de Banana Yoshimoto, un libro que me ha tocado el corazón de principio a fin y que es sin duda uno de los mejores libros que he leído desde hace muchos años. Editada por Tusquets Ediciones en su colección Fábula (número 17) en formato bolsillo y con una portada preciosa, esta obra cuenta con una de las sinopsis más extrañas y curiosas que he podido leer, lo que tuvo como consecuencia que quisiera leer este libro sí o sí.

Antes de empezar con el análisis de esta obra debo deciros que esta cuenta con banda sonora propia. Dos canciones son fundamentales para Kitchen. Por un lado, la mitíca canción de Mike Olfield, Moonlight Shadow que inspiró a la autora a escribir esta historia (Si la escucháis y leéis el libro entenderéis el por qué). Por otro lado, Futari no night dive de Momoko Kikuchi, canción que os dejaré para que la disfrutéis mientras leéis la entrada.


Adentrándonos en qué es Kitchen, os puedo decir que se trata del mejor estofado literario que se puede hacer añadiendo reflexiones majestuosas sobre la muerte y el amor, un buen trozo de conflicto de género, esencia de drama con toques de comedia y una pizca de surrealismo. Esta mezcla que puede parecer un tanto explosiva, consigue que el lector se haga preguntas y encuentre respuestas en situaciones que inevitablemente ocurren en nuestras vidas. En lo que se refiere a la muerte, Banana Yoshimoto enciende la cocina para analizar los sentimientos, la sensación y el estado que te deja el fallecimiento de un ser querido. ¿Qué eres cuando alguien que quieres ya no está? ¿Qué cambia de ti la ausencia de esa persona? Esto conlleva que dentro de la obra se cree un discurso sobre la soledad que consigue que te veas reflejado en ella.

En cuanto al conflicto de género, los personajes de manera indirecta hacen observaciones sobre cuál es el papel de un hombre o de una mujer y quien hace una cosa mejor que otra. A veces se hacen reflexiones del estilo de “alguien hace algo bien para ser un hombre/mujer”; “alguien hace algo más propio de hombre/mujer” o “alguien hace algo que no se espera que pueda venir de su género”. O la más importante, la afirmación directa de: “Es hombre/mujer”. Quizás estas expresiones no os resulten importantes dichas sin contexto queridos bookdiseos, pero si leéis la sinopsis de esta obra podréis ver que en la misma se encuentra un personaje bastante interesante.

En cuanto al amor, he sentido que la autora ha hecho un análisis majestuoso sin pretenderlo. No se habla solo del amor carnal o el amor de pareja, sino que también del amor familiar, de la amistad, del compañerismo y del amor a uno mismo. Cada tipo de amor es importante en su momento y tienen un sentido relevante en la obra. Sobre el mismo, Banana Yoshimoto escribe frases realmente preciosas y me resulta obligado dejaros una que me hizo suspirar pero literalmente: “Cada vez que nos abrazábamos, conocí palabras que no eran palabras. (…) Perdí aquellas manos y aquel pecho, sentí que había tocado la fuerza de la desesperación más profunda que alguien podía encontrar, aquella que nadie quería ver bajo ningún concepto”.

En cuanto a la prosa de Banana Yoshimoto, debo deciros que la obra es muy japonesa. Quizás si os digo esto diréis “claro, es muy japonesa porque la autora es japonesa”. Sin embargo, a lo que me refiero es que su forma de escribir es muy similar a otros autores japoneses. Descartando a Haruki Murakami cuya prosa se ha occidentalizado de cierta manera, Banana Yoshimoto me recuerda a otros autores como Yasunari Kawabata, Osamu Dazai o Natsume Soseki. En todos ellos se repite el uso peculiar del presente y el pasado, el cambio de narración acelerada a narración pausada o también la poetización de las frases, usando el haiku dentro de un párrafo. En cuanto a los personajes, debo deciros que me gustaron todos pues cada uno es perfecto en sus imperfecciones, perfecto en todas las situaciones y conectas muy bien con ellos.

Para acabar, me gustaría deciros que desde mi punto de vista es muy importante leer literatura de todos los países, creo que todos los puntos cardinales coincidimos en ello. Tenemos la tendencia de leer literatura occidental y olvidarnos de la oriental o la africana. Quizás lo más oriental que tocamos es la rusa con los grandes clásicos. Pienso que Kitchen es una novela corta y fresca perfecta para empezar con este tipo de literatura que veo algo diferente. Así que mis queridos bookdiseos, si queréis darle una oportunidad a la literatura japonesa, esta es vuestra obra. Como punto final, debo señalaros que esta cabecera no es mía, sino que es de un artista llamado Lianne Leflang que tiene una versión ilustrada de esta obra realmente magnífica.

Nos veremos pronto bookdiseos, os quiere

3 comentarios:

  1. Hola Este, hace cosa de un mes o dos una amiga me recomendó Kitchen pero todavía no puedo hacerme con ello y estoy entrando en crisis. Creo que los japoneses tienen esa manera tan peculiar de escribir precisamente porque su escritura es ideográfica y hace que las traducciones tengan un aire bastante poético y algo etéreo, por lo que sin duda leer traducciones también es una gran experiencia contrario a lo que otros opinen.
    Muchas gracias por recordarme que tengo que conseguirlo a la brevedad.
    Un abrazo desde La letra como alimento.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué ligereza la mía, olvidé agradecer también por la canción de la banda sonora, encaja perfecto en tu reseña. ;)

      Eliminar
    2. ¡Hola Sofía! Muchas gracias a ti por leer nuestras entradas y participar en ellas. Tus comentarios nos hacen realmente felices. A mi particularmente me encanta que los japoneses den un sentido a todo lo que les rodea y reflejen eso en su literatura ¡es apasionante!

      Un cálido abrazo oriental, Este.

      Eliminar