16 de noviembre de 2017

Recomendación del mes: Fábulas completas - Jean de La Fontaine

¡Qué de tiempo bookdiseos! Os echaba tanto de menos. Mis obligaciones académicas me han impedido por completo seguir con el blog, pero ahora vuelvo con más fuerza y con mucha ilusión. A pesar de que estemos en la segunda quincena del mes de noviembre os traigo la recomendación de este mes. Es una obra muy especial para mí y me recuerda a tratar de portarse lo mejor posible antes de Navidad. ¡Vamos a ello!

Seguramente habréis oído hablar de la fábula y lo más probable es que la conozcáis por Esopo. A mi parecer, es una composición muy completa pero que suele pasar muy desapercibida cuando se habla de literatura. Pueden estar escritas en prosa y en verso, y hablar de temas muy variados que oscilan entre la tragedia y la comedia, siendo en numerosas ocasiones una muy buena arma de crítica social. Como sabréis la fábula se conoce por ser una especie de cuento protagonizado por animales u otras cosas animadas que contiene una moraleja, por lo que se trata de una obra literaria didáctica.

El mayor exponente de la fábula en la literatura fue Esopo, en España tenemos a Félix María de Samaniego y en Francia encontramos a Jean de La Fontaine. Este último es el que os quiero recomendar, pues su estilo me gusta especialmente ya que no aprendes al final, sino durante la composición. A pesar de que La Fontaine recopiló numerosas fábulas del mismo Esopo, las que son de su propia creación muestran el virtuosismo de este autor en la combinación de estilos, tragedia, comedia, lirismo, cuento y sátira como en el caso de su fábula La lechera. La edición de Escritores Mexicanos Reunidos está bastante bien para sumergirse en el mundo de este escritor, además no tiene un corte tan infantil como otras ediciones, sino que se dirige a todos los públicos. 


Sé que es una recomendación cortita, pero más que recomendar un libro como el de Fábulas completas, que os muestro en la fotografía, lo que pretendo es que le deis una oportunidad a este autor, La Fontaine y que os saque una sonrisa con cada fábula que escribió, y por supuesto, que le deis una oportunidad a este tipo de composición. Es más, si tenéis hijos podéis leérselas y tratar de que ellos busquen la moraleja. ¡Hasta otra entrada bookdiseos!

7 de noviembre de 2017

¿1984? ¡2084!

Mis queridos bookdiseos, mucho se ha escrito de 1984, la famosísima novela distópica de George Orwell. Se ha escrito tanto, que nada de lo que diga aquí será nuevo. Ya sabéis, la historia de 1984 nos acerca a una Inglaterra distópica, regida por un gobierno que se apoya en el control mental, la manipulación de la lengua y la destrucción de la Historia para mantener a sus ciudadanos bajo la ilusión de bienestar, de prosperidad y guerra permanente. Sin embargo, parece ser que Winston, el protagonista, le sobreviene el famoso crimental, el pensamiento criminal de que, quizá, todo aquello que el Gran Hermano le inocula en el cerebro no sea la única realidad.

A partir de ahí se lía pardísima. Si queréis espóilers, hay miles de sitios donde os van a contar toda la historia.

Sin embargo, a mí me gustaría hablar de 1984 desde una perspectiva diferente: la de 2084. Hay veces que libros clásicos encuentran en la literatura contemporánea una respuesta, ya sea a modo de rescritura o a modo de obra que retoma la historia original para profundizar en temas que quedan en un segundo plano, o incluso para ofrecer un enfoque totalmente nuevo de la misma historia. El ejemplo más conocido es el de Jane Eyre y Wide Sargasso Sea (El ancho mar de los sargazos), que profundiza en el perturbador personaje de Bertha Mason, y propone un enfoque poscolonialista y feminista de la novela de Charlotte Brontë. También existe la famosa relación de Orgullo y prejuicio y Orgullo y prejuicio, y zombis, relación en la que esta última novela parodia el clásico austeniano.

2084: la fin du monde (2084: el fin del mundo) es la novela con la que Boualem Sansal, su autor, ganó el Grand Prix de l’Académie Française en 2015. Podéis encontrar esta novela en francés en Folio y en español en Seix Barral.

Esta, en un claro homenaje que el autor hace explícito a la novela de Orwell, nos sumerge de lleno en el país de Abistán, un estado teocrático que, según los mismos gobernantes, ocupa la totalidad del planeta. Abistán se rige por los preceptos que el profeta Abi transmite en el Gkabul, libro inspirado por la comunicación del profeta con Yölah, el único dios. El protagonista, Ati, nos hace partícipe de la vida diaria del ciudadano abistaní, hasta que emprende una aventura en busca de la verdad. Esta búsqueda nos embarca en una narración que, junto a lo clásicamente distópico, elabora en torno a la religión y a la teosofía (filosofía de lo divino). Sin duda, el autor no solo narra una historia, sino que establece todo un pensamiento en torno a ella.

1984 fue premonitorio y necesario en su tiempo. En un mundo dominado por la propaganda y la lucha ideológica entre el capitalismo y el comunismo, esta distopía supo mostrar de forma metafórica lo que sucedería si los extremismos políticos occidentales se impusieran. 2084 sigue este mismo espíritu, pero no cae en el error de imitar 1984 a modo de espejo, sino que evoluciona y avanza para adecuarse a nuestro tiempo.

La historia de Boualem Sansal representa una crítica al fundamentalismo religioso, especialmente al fundamentalismo islámico, que se percibe en la estructura de la religión abistaní. Las vestimentas, por ejemplo, hacen alusiones veladas al burka (llamado burni en la novela, y con ligeras diferencias), al hiyab y a otras prendas asociadas al islam. También la elección del paisaje y de los nombres (el dios Yölah y su parecido con Alá no es casualidad) hace especial énfasis en territorios parecidos a Irán, a la Península Arábiga y Paquistán. En la novela, Abistán parece ser una versión exagerada y a escala planetaria del llamado Estado Islámico.

Creo que, a juzgar por lo que se desprende del texto, podemos afirmar que la apuesta de Sansal no es arriesgada, sino directamente peligrosa. Aunque quiero ser claro en esta afirmación; para un occidental no musulmán, esta novela da escalofríos por su parecido con la realidad, pero lo que supone para un musulmán no occidental (de territorios no tradicionalmente considerados Occidente) leer 2084 es dirigir un ataque directo a las estructuras de gobierno y sociedad de la mayoría de los países islámicos, algo que incomodará o incluso ofenderá a muchos lectores.

*ALERTA ESPÓILER*

La gracia de todo es que el mundo de 2084 y el de 1984 es el mismo, y no porque las historias se parezcan, sino porque el mismo autor lo deja claro. El final de la novela es la caída del telón, el descubrimiento final. Abistán es un país que surge del decaimiento de Oceanía, Eurasia y Asia Oriental, y los engulle. Y, además, aprende de los mecanismos de control de Oceanía, territorio donde transcurre 1984. El gobierno abistaní aprende del Ingsoc (Socialismo Inglés) y, hasta cierto punto, lo supera. Así, 2084 supone la fecha donde toda Historia desaparece, y la historia de la humanidad se resume en la fe en Abi, el profeta, y en la divinidad única.

*FIN DE ALERTA ESPÓILER*

Otra cosa que me llama mucho la atención de esta novela es que tiene una calidad muy superior a la de los otros epígonos de 1984, como la saga de Los Juegos del Hambre o la saga Divergente, entre muchas otras. Mientras que estos libros percibo características tomadas de la novela original, en la novela de Sansal las referencias son claras, y no se atribuye nada que no le pertenezca. A partir de ahí, 2084 supone una superación, hasta cierto punto, de la novela original, un reconocimiento que no supone una imitación.

2084 deja claro que, si bien sigue los pasos de la distopía clásica de Orwell, se integra y adapta perfectamente a nuestro tiempo. Podríamos afirmar que, como pieza literaria, esta novela resulta muy significativa para estudiar, en un futuro, las manifestaciones culturales relacionadas con la actual situación de Occidente y de los países árabes. Sin duda, no solo es 2084 digna sucesora de 1984, sino una magnífica demostración de que la novela distópica es un género de calidad y, sobre todo, muy transversal y capaz de escapar a los clichés.

Ya sabéis, si os ha gustado, comentad. Si no, también.

¡Salud y lectura!

30 de octubre de 2017

I Bookdisea Horror Week - Poe, Shakespeare y la teoría del asesinato

Hola, mis queridos bookdiseos, me encantaría aprovechar la entrada de hoy para lanzaros unas preguntas: ¿Cabe la posibilidad de que Shakespeare leyera a Edgar Allan Poe? ¿Y a Dostoyevski? ¿Leyó Poe Crimen y castigo de Dostoyevski antes de escribir “The Tell-tale Heart” («El corazón delator»)?

Si habéis hecho la tarea antes de venir aquí, sabréis que estas preguntas tienen una respuesta muy obvia. No, evidentemente Shakespeare, habiendo vivido a caballo entre el siglo XVI y principios del XVII, no pudo leer a estos autores decimonónicos. Y tampoco pudo Poe leer Crimen y castigo, porque «El corazón delator» se publicó antes. De hecho, para cuando se publicó la novela más conocida del autor ruso, Poe llevaba diecisiete años fallecido.

Pero, y eso es lo que me interesa, hay una respuesta que sí cabe dar. Pues sí, se leyeron. Se leyeron si entendemos que la literatura es un enorme cauce, o más cercano a nuestro mundo urbano, una enorme vía de tren o metro, que puede recorrerse de arriba abajo y abajo arriba. Esa es la gracia de la literatura, y de la humanidad en general, que el pensamiento que fluye a través de nosotros puede explicarse tanto desde el pasado como desde el futuro.

Y vamos a lo nuestro de esta semana, que es, como ya sabéis, el terror. Por eso aparece el maestro del género, y lo acompañamos de otros dos maestros de la literatura que, a priori, no parecen tener demasiado que ver. Shakespeare, poeta y dramaturgo, clásico de la literatura universal y ejemplo del teatro isabelino. Dostoyevski, filósofo y novelista, un clásico universal que reinventó el realismo y las letras rusas.

Sin embargo, tienen mucho en común.

“The Tell-tale Heart”, de Poe, es uno de sus relatos más conocidos. En él, un protagonista desquiciado narra la creciente obsesión con el ojo del hombre al que cuida; obsesión que lo lleva al asesinato. Además, ha cometido el asesinato perfecto, de no ser la variable que pone todo en riesgo: el ser humano. Al final, todo lo estropea él mismo, incapaz de soportar la presión. Este relato es magistral, porque pone en perspectiva de primera persona el perfil psicológico del homicida y los efectos a nivel anímico del asesinato. Además, la narración (completamente de poco fiar, a juzgar por el narrador) resulta inquietante, y deja al lector con más preguntas que respuestas.

Volemos de Estados Unidos en 1843 a Inglaterra, año 1606. Esta fecha es la que se considera la primera vez que Macbeth fue llevada a escena. La historia, que tiene muchos ingredientes de terror, gira en torno al general escocés Macbeth, que recibe una profecía por parte de tres brujas en la que se le revela que será rey de Escocia. Alentado por esta adivinación y por la implacable Lady Macbeth, Macbeth mata al rey y elimina a sus opositores uno a uno, sumiendo su recién adquirido reino en un baño de sangre. Evidentemente, la tragedia culmina con la restauración del orden y la justicia tras la barbarie cometida por Macbeth. Al igual que ocurre en “The Tell-tale Heart”, se nos presenta, ahora desde una mezcla de primera y tercera persona, un análisis del perfil del homicida. Muchos críticos ven la obra como una crítica a la ambición política desmedida, y lo es, pero también hay una profunda reflexión sobre la psicología del asesino, y el conflicto anímico-moral que supone el asesinato a sangre fría.

Por último, cojamos un barco desde Londres y vayamos a la hermosísima ciudad de San Petersburgo, que todos los lectores de Dostoyevski queremos visitar. Sin embargo, la ciudad descrita por el ruso no es la de las anchas calles y los dorados tejados junto al río Neva. En Crimen y castigo Petersburgo es el terrorífico escenario de la pobreza y la bajeza humana, de una constante lucha por la supervivencia en un mundo que bascula entre los avances europeos y el atraso del mundo rural ruso. Y aquí, el joven Raskólnikov comete un asesinato. Su objetivo, una vieja prestamista en la que ha empeñado sus últimas posesiones. Sin embargo, su plan milimetrado no sale como esperaba, por dos variables: él mismo y el azar. A partir de este momento, Crimen y castigo se convierte en una increíble novela-reflexión acerca de la naturaleza del homicidio, del homicida y las implicaciones morales y filosóficas del asesinato.

Sin embargo, aquí no existe una aplicación práctica de la teoría, como ocurre en el relato de Poe y en la obra teatral de Shakespeare. La novela de Dostoyevski supone la aproximación teórica real. Dicho de otra manera, Dostoyevski crea finalmente la teoría que nos sirve para comprender tanto a Poe como a Shakespeare. Si aplicamos el completísimo perfil elaborado en torno al protagonista de la novela rusa a los personajes de los otros textos, descubrimos que el molde sale intacto. Tanto es así, que de verdad parece que los más antiguos se basaron en él, y que fue Crimen y castigo el origen de este tema tan inquietante. ¿No son los azares literarios los más increíbles?

Estas tres obras se adentran en la dimensión más desconocida del espíritu humano, la que lleva a cometer un acto tan desagradable como el asesinato. Quizás el relato de Poe sea el más terrorífico, pero la tragedia de Shakespeare no resulta menos aterradora y gore. La novela de Dostoyevski no resulta terrorífica, pero bien es cierto que esa meticulosidad en la psicología y el suspense pueden dejar una sensación de inquietud de las que no se van en bastante tiempo.

¿Qué os parece? ¿Habéis leído estos textos? ¿Compartís mi opinión? Ya sabéis, comentad lo que gustéis, que siempre será bienvenido.

¡Salud y lectura!

28 de octubre de 2017

I Bookdisea Horror Week - El terror japonés

Konnichiwa bookdiseos! Hola bookdiseos y bienvenidos a la tercera entrada del terror en Bookdisea. Mi saludo en japonés solo ha sido para ponernos en ambiente. Ya hemos cogido un avión, nos hemos cruzado medio mundo y hemos aterrizado en la ciudad de Tokio. Ahora os pido que os quedéis aquí o que os desplacéis a cualquier lugar del país nipón, pero mientras dure esta entrada espero que vuestra cabeza permanezca en la tierra del sol naciente.

En entradas anteriores, Norte os ha hablado del origen del género del terror y sobre todo del terror occidental. Sur, por su parte, nos ha regalado una entrada maravillosa sobre el terror español. Yo, que soy el punto cardinal que mira al oriente vengo a hablaros del terror japonés. Trataré de hacerlo de una manera resumida lo más completa posible, pero creedme que este tema da para varias entradas. ¡Comencemos pues!

Ilustración de un Onryō por Katsuhika Hokusai. Año 1808.
El género de terror japonés encuentra su origen en el folklore y la religión (sintoísta y budista) y fue plasmado en los llamados kaidan, que eran relatos clásicos de terror propios del Periodo Edo (en occidente del 1603-1868). Estos relatos se basaban en cuentos budistas didácticos que hablaban del karma y su relación con la venganza. Esta vendetta solían llevarla a cabo fantasmas con gran poder conocidos en japonés como Onryō. Normalmente eran mujeres o sirvientes que en vida no pudieron protegerse debido a su debilidad o fragilidad. También se introduce el agua como un elemento de terror (el agua es un camino al inframundo).

En las historias de miedo japonesas hay elementos que suelen repetirse: mujeres, cabello, criaturas sin rostro, criaturas deformes y seres fantasmagóricos muy distintos de los que suelen haber en el terror occidental. Estas criaturas vienen con nombre propio y si soléis ver anime o leer manga, en los festivales escolares o en las excursiones de los estudiantes se suelen utilizar este tipo de figuras. Trataré de explicaros algunos brevemente:
Ilustración de un rokurokubi por Gojin Ishihara.
  • Karakasakozou: Ese ser es uno de los más curiosos para mi gusto. Se trata de una especie de paraguas (un parasol en realidad) que tiene un ojo y una pierna y dos brazos humanos. En la mitología japonesa este ser es un paraguas que tras cumplir 100 años se convierte en un monstruo, en un yokai. Los japoneses entienden que ciertos objetos pueden cobrar vida al alcanzar ciertos años, por tanto, podemos encontrarnos también kimonos o sandalias representados en su literatura y en las ilustraciones.
  • Rokurokubi: Este tipo de yokai es una mujer que de noche puede estirar muchísimo el cuello y cambiar su rostro por el de un ogro. Estos seres pueden llevar una vida humana completamente normal, solo que suelen ser juguetones y embaucadores y no pueden resistirse a asustar a los humanos.
  • Nopperabou: Siempre he pensado que lo que da más escalofríos es aquello que no puedes ver. Esto pasa con este monstruo ya que su característica principal es que carece de rostro. Son monstruos inofensivos que suelen adoptar la forma humana de alguien familiar para luego hacer desaparecer su rostro y asustar a los mortales.
  • Futakuchi-onna: Ya os he señalado que las mujeres son un recurso asiduo del terror japonés. Esta criatura es una mujer que tiene dos bocas, una la de su propio rostro y otra en la nuca, algo parecido ocurre con Claire, la niña de los tirabuzones dorados que aparece en El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares. La segunda boca suele demandar comida y si no es alimentada produce un gran dolor a la mujer. Es una maldición que le ocurría a las mujeres que no cuidaban bien de sus hijastros, pero sí de sus hijos biológicos (menos mal que Catelyn Stark no es japonesa…)
  • Kuchisake-onna: Acabamos con otra mujer que también tiene una peculiaridad con la boca y es que le ocurre lo que se denomina “sonrisa de payaso”, lo que quiere decir que su boca está partida por las comisuras llegando a los carrillos. En la mitología, esta mujer tenía una gran belleza y al ser pretendida por muchos hombres solía engañar a su marido. Este terminaba asesinándola y ella volvía en forma de fantasma y le preguntaba a los que se encontraba si era bella. Los que contestaban eran asesinados por esta mujer.  
Actualmente, los kaidan solo hacen referencia a aquel terror antiguo del folklore y la mitología. Los autores hacen expresa mención del kaidan cuando quieren hacer referencia a este tipo de historia, en caso contrario el género ante el que estaríamos sería un horā (horror) o un kowai hanashi (historia de miedo).

Con respecto a la literatura me gustaría hablaros de 3 libros que a mí me gustaron bastante y creo que os pueden poner los vellos de punta por diferentes motivos. El primero de ellos sería Battle Royale de Koshun Takami, si bien muchos no lo califican como terror, sino como una simple distopía gore, sí que se encuentra unos elementos importantes del terror, el miedo a la muerte, al sufrimiento y a convertirte en un asesino. En este libro un grupo de escolares deben matarse los unos a los otros para poder salir con vida de la isla en la que los han metido. En cualquier momento y de cualquier forma los que antes eran tus compañeros pueden matarte al igual que tú puedes matarlos a ellos. Este hecho provoca al lector una gran tensión durante toda la obra. Algunos lectores opinan que el miedo que tienen los personajes de los libros no suele invocar miedo al lector, pero yo creo que eso es cosa del virtuosismo de cada autor. Probablemente, los fans de Los juegos del Hambre sabrán que este libro japonés inspiró a la autora para escribir el suyo.

Por otra parte, encontramos la obra maestra de Natsujiko Kyogoku, El verano de la Ubume. En esta historia se encuentra un elemento importante que hemos ido relatando en la entrada, una mujer, y además no de una forma cualquiera, pues esta mujer lleva embarazada 20 meses. Esta novela de terror psicológico ambientada en los años 50 regala momentos verdaderamente perturbadores, muchísima tensión y terror psicológico perfecto para jugar con tu mente. Hasta aquí puedo desvelar de la novela, si os gusta el género es una opción perfecta para empezar.


Pasamos al manga y por supuesto hablaré de uno de los genios del género, Junji Ito. La gran mayoría de sus obras van en la misma sintonía y cogen elementos tanto mitológicos y del folklore como elementos del terror occidental. Las situaciones más escalofriantes suelen darse en institutos y lugares en los que se encuentran estudiantes (por ejemplo, excursiones de fin de curso). Este autor también escribe relatos ilustrados y para mí su característica principal es que, tras leer cada una de sus obras, se te queda en el cuerpo una sensación de mal rollo que difícilmente te puedes quitar ese día.

Otro autor importante, aunque menos conocido, es Masaaki Nakayama. Aunque tiene un dibujo menos detallado que Junji Ito, su manejo de luces y sombras dan un aura de terror a sus historias realmente impecable. Nakayama se destaca por escribir terror psicológico, de manera que la gran mayoría de sus obras tienen un final abierto que hace que el lector siempre se esté preguntando donde está la criatura o qué ha pasado. Eso provoca una tensión que suele sobrepasar a la obra, no es mal rollo, si no inquietud. Para mi gusto se duerme peor con Masaaki Nakayama que con Junji Ito ya que él primero juega mucho con el miedo que produce algo que realmente no sabes qué es y el segundo tiene el vicio de desvelar lo que produce miedo. Ya os dije que a mí me produce más terror algo que no veo o no puedo ver que algo de lo que soy consciente.  

Bueno bookdiseos, hasta aquí puedo leer. Soy consciente que vuestro mayor contacto con el terror japonés ha sido a través de las películas, por eso os aconsejo que si os gusta este género le deis una oportunidad a la literatura tanto en lo que se refiere a la novela como al manga. El cine suele estar repleto de clichés que nos sabemos de memoria y la música suele vaticinar los sustos. El anime puede ser un buen recurso, por mi parte os recomiendo el de Another que está basado en un manga, que a su vez está basado en una novela. También los videojuegos, Norte recordará el de Fatal Frame 2: Crimson Butterfly, vaya sustos. De hecho, debe estar maldito porque desde entonces no funciona la Wii.


Ya sabéis que si queréis saber un poco más del terror japonés u otros títulos no dudéis en ponerlo en los comentarios, en Bookdisea nos debemos a vosotros. ¡Que paséis una semana de lo más terrorífica! またね!