22 de marzo de 2017

Ese señor que inventó la adolescencia


Sí, habéis leído bien. Hoy recordamos al señor que inventó la adolescencia; y su nombre es Goethe, Johan Wolfgang von Goethe (1749-1832). Cualquiera podría decir que la adolescencia ya existía. Claro que sí (guapi), pero no como concepto. No es hasta el siglo XIX que se empieza a tener en cuenta que las personas transitan por un período entre la niñez y la adultez. Ese período se llamaba adolescencia, que significa, en latín, llegado a la madurez. Bueno, ¿y qué tiene que ver Goethe con todo esto?


Goethe escribió varias obras que se consideran de las mejores de la historia de Occidente. Y estas obras inauguraron el género adolescente por excelencia: el Bildungsroman. Este tipo de novela, cuyo nombre en alemán significa «novela de crecimiento», relata la vida de un personaje desde su juventud hasta la madurez. Además, se centra especialmente en ese momento, ese ritual en el que decimos: ya soy adulto; y caracteriza perfectamente ese sentimiento tan puramente de la adolescencia millennial que es la Angst, una mezcla entre ansiedad, desesperación y desilusión.

Die Leiden des jungen Werther o, en español, Las penas del joven Werther es la novela del amor adolescente puro y duro. En ella, un joven artista e hipersensible (lo pongo al mismo nivel porque en su caso es un profesional de la hipersensibilidad) se enamora perdidamente de Lotte, la chica perfecta. Sin embargo, cuando entra en el juego su marido Albert, se lía, se lía, se lía. 

Esta novela tuvo un gran impacto en la sociedad de la época (¿os suenan los caramelos Werther?), tanto que muchos lectores decidieron seguir los pasos de Werther, inflamados por esa pasión violenta que surge de la mezcla de juventud y amor. Por otra parte, a nivel literario, supuso la base para todas las novelas que tratan con jóvenes que empiezan a madurar, como The Catcher in the Rye (El guardián entre el centeno) y muchas que pertenecen a la literatura juvenil, en la que podéis profundizar a través de este magnífico artículo escrito por Sur.

No voy a hacer el súper spoiler del día para que os entre el gusanillo y la leáis. Pero os digo, preparaos para sentir la adolescencia en su máxima y más poética expresión. Y si ya la habéis leído, os propongo Wilhelm Meisters Lehrjahre o, en español, Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister.

6 comentarios:

  1. ¡Hola!
    Vaya pues muy interesante tu recomendación, me ha gustado ^^
    ¡Un beso, nos leemos!
    Cristina
    Interpretadoras de letras

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    1. ¡Hola! Muchas gracias por leernos y dejarnos un comentario. A nosotros nos encanta leerte también.
      ¡Un abrazo!

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  2. A mí Goethe siempre me ha dado mucha curiosidad, especialmente por Fausto. ¿Recomendarías que me metiera directamente con Fausto o crees que sería mejor que comenzase a leer alguna otra obra de Goethe para cogerle el ritmo?

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    1. ¡Hola! Muchísimas gracias por leernos. Tú pregunta me parece muy buena. Fausto es una obra bastante compleja y, de entrada, al ser completamente dialogada (como la Celestina) puede ser desconcertante. Creo que quizás lo más sensato sería leer algo anterior, como Las penas del joven Werther, para cogerle el ritmo como bien dices. En cualquier caso, lanzarte a la aventura nunca está mal, siempre que aprendas de la experiencia, salga bien o mal.
      Además, lo bueno de los libros es que siempre puedes retomarlos.
      ¡Un saludo!

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  3. Creo que tendré que crear una lista de Recomendaciones gracias a Uds!
    Pd. Norte eres la onda

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    1. ¡Muchas gracias, Gaby! ¡Me alegro de que encuentres un hueco para leer el blog!
      ¡Un beso!

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